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La Biodanza en arcilla en la infancia contribuye a la construcción de una imagen corporal y una consciencia corporal sana

 

 

 

Para descubrir nuestro yo o individualidad y tener consciencia de individuo necesitamos reflejarnos en nuestra madre, que representa el mundo: en su voz,en el olor de su piel, en su mirada y sobre todo en su cuerpo a través del tacto. Al vernos reflejados en ella (el mundo), ya tenemos un punto de referencia para orientarnos, un espejo para construir la imagen del yo y poder diferenciar así el yo del tú (mundo).

 

Tanto para cubrir nuestras necesidades básicas, como para conocernos a nosotros mismos necesitamos a nuestra madre (o una persona que haga de madre).La principal vía de reconocimiento de nosotros mismos es a través del tacto y el contacto.

 ¿Cómo formamos nuestro esquema corporal?

Puesto que las primeras percepciones que recibe la consciencia del recién nacido son sensaciones corporales, todo el desarrollo de la personalidad y de la consciencia, así como la identidad personal y el concepto del “yo” estará basado a partir de cómo se hayan vivido dichas percepciones corporales.

 El desarrollo óptimo de la consciencia del cuerpo (consciencia corporal) , lleva al desarrollo óptimo de la consciencia del individuo.

 El esquema corporal es la imagen que tenemos en la mente de nuestro propio cuerpo. De cómo es, de la posición de sus diferentes partes y segmentos en el espacio, y de sus movimientos, tanto externos como internos.

 Los propioceptores e interoceptores desparramados por todas las partes del cuerpo : piel, tendones, articulaciones,órganos,tejidos,músculos,vasos y conductos, glándulas y huesos, envían la información que captan a la mente, por mediación del sistema nervioso y el cerebro, donde sintetizadas globalmente producen la imagen mental del cuerpo.

 El esquema corporal se compone esencialmente de sensaciones que se van adquiriendo durante la vida,las sensaciones que los órganos, los músculos y sobre todo la piel nos proporcionan constantemente.

 Al comienzo de su vida el bebé, presenta frente a su cuerpo la misma actitud que ante los objetos externos y desconocidos. No distingue entre ellos, no sabe que es su cuerpo. Por eso, mira como se mueven sus manos, sus brazos o piernas como objetos que le fueran extraños. Hacia a los dos años empieza a conocer su cuerpo, su imagen corporal mas o menos formada a los siete, se afina hacia los catorce años, aunque no deja de evolucionar y perfeccionarse durante toda la vida.

 Es difícil encontrar a personas que tengan una imagen de si completas, que dé la misma importancia y claridad a todas las zonas del cuerpo: delante, detrás, fuera y dentro. Todos sabemos más o menos si estamos hechos una bola o estirados, si tenemos la mano abierta o cerrada,pero si nos piden que sintamos la cuarta vertebra dorsal, es algo más abstracto. Algunas partes no se sienten o se sienten con gran dificultad, porque tal como vivimos la vida ahora juegan un papel secundario y apenas las utilizamos.

 Una gran parte de nuestro esquema corporal proviene de la relación con la madre, y posteriormente de la relación con los demás. El desarrollo de la imagen y la consciencia corporal raras veces se lleva a cabo de manera armoniosa y plena, ya que una educación errónea bloquea este proceso natural. En muchos casos se trasmite a los niños y niñas una escala de valores relacionados con las diferentes partes del cuerpo.

 Por desgracia se nos enseña muy pronto que hay partes nobles (cabeza,brazos, manos) y partes vergonzosas (vientre, nalgas, genitales) y lo mismo que las partes corporales, las sensaciones se ajustan también a una escala de valores.

 La sensibilidad de éstas partes “vergonzosas” y las sensaciones de placer asociadas , poco a poco se van reprimiendo y bloqueando, volviéndose éstas en zonas mudas y limitando nuestra capacidad de sentirlas y contribuyendo a que desarrollemos una imagen corporal desintegrada.

  Con la biodanza en arcilla con niños, se potencia la vivencia del cuerpo de forma integrada ésto les ayuda a desarrollar una imagen y consciencia corporal más armoniosa . La arcilla tiene la capacidad de disolver algunos bloqueos corporales y perceptivos, recuperando la sensibilidad y rehabilitando la capacidad de sentir todo el cuerpo en su totalidad.

 

  Texto: Uma Zuasti

            Facilitadora de Biodanza, especialista en biodanza para niños, adolescentes y famila, Biodanza y arcilla. Educadora , formada en diferentes Pedagogías respetuosas y activas  y Educación Biocéntrica.

           

 

Escrito por Uma Zuasti Baztán

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